Nuestra Historia

delaTierra
Construcción de la Parroquia

De la tierra,
De la solidez,
Es de donde brota el parto lleno de alegría
y el paciente sentimiento de una obra que crece,
De etapas que se suceden
Y han de esperarse
Con calma,
Con seguridad.

 

Es necesario sufrir
Para que la verdad no quede cristalizada en doctrina,
Sino que nazca continuamente
De la carne.

 

E. Mounier

 

Esta Parroquia fue construida por el Párroco D. Jesús Camino García con la generosa colaboración de la asociación de propietarios y vecinos del Parque Conde de Orgaz, de sus feligreses y de los directores facultativos 1994-1996. El templo fue consagrado por el arzobispo D. Antonio María Rouco Varela el 7 de diciembre de 1997.

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Entrada con placa conmemorativa

 

 

Detrás de esta lacónica descripción que aparece en la entrada de la Parroquia, hay un recorrido de más de treinta años, lleno de vicisitudes, con diversos protagonistas.

LOS COMIENZOS

Hacia el año 1965 Monseñor Casimiro Morcillo desmembró la amplísima parroquia de San Juan Bautista, creando varias parroquias filiales. Entre ellas SAN PABLO DE LA CRUZ. Se trataba de salir al paso del gran crecimiento demográfico que se preveía en esa zona de expansión urbanística. De momento no existía nada, ni feligresía, ni templos, solamente terreno. Al parecer, en la mente del Arzobispo, anidó la idea de encomendar cada parroquia nueva a otra ya asentada con el fin de que fuera apadrinada por ella. Así, a esta parroquia se la asignó como titular “San Pablo de la Cruz”, el fundador de los Pasionistas. Sin embargo, a la hora de ponerla en marcha, fue encomendada a los Padres Operarios Diocesanos, nombrando como primer Párroco a D. Francisco Lago Cuñarro.

ASENTAMIENTO INICIAL

Los Padres Operarios Diocesanos, según rezan los libros parroquiales, comenzaron a ejercer su labor pastoral hacia el año 1966. Entonces no disponían de templo propio y contaban con una feligresía difícil y heterogénea: Parque Conde de Orgaz (urbanización acotada y elitista), y Barrio de Portugalete (gente marginada y con infraviviendas). La atención religiosa se ejercía, con grandes limitaciones, desde un colegio del Ministerio de Gobernación (Auxilio Social, en aquella época), sito en la calle Estrecho de Mesina, 1 y, desde el Colegio de los Hermanos Maristas, en el Parque Conde de Orgaz. La atención burocrática estaba centrada en su casa religiosa, calle Tantalis, 2. Por diversas circunstancias, se vieron obligados a abandonar la parroquia en Diciembre de 1976, dejando una feligresía dividida y enfrentada.

Asentamiento inicial de la Parroquia
Asentamiento inicial de la Parroquia

LLEGADA DE D. JESÚS CAMINO GARCÍA

Ese mismo año, el 15 de Diciembre de 1976, el Obispo auxiliar, D. Ricardo Blanco Granda, puso al frente de la parroquia a D. Jesús Camino García. Fueron momentos muy difíciles: no tenía casa, ni templo, ni prácticamente feligresía y tuvo que hacer frente, él solo, a una situación extremadamente complicada y hostil. El 24 de Diciembre (Nochebuena) vivió la primera muestra de rechazo por parte de algunos feligreses: su viejo coche “seiscientos” apareció “pateado”, con el techo pegado a los asientos. Hubo que comenzar de “bajo cero”. Durante algunos meses tuvo que atender pastoralmente a los feligreses (en sus bodas, funerales, bautizos) en las parroquias limítrofes que le prestaban sus templos.

NUEVA ETAPA

Lo primero que hizo el nuevo párroco fue buscar lugares para la concentración de los fieles y para el culto. Después de un paciente estudio de su nueva parroquia llegó a la conclusión de que existía un cierto derecho para utilizar la capilla del colegio de los HH. Maristas como lugar de culto, en la Avda. de Champagnat, 2. En la Escritura de 23 de Diciembre de 1945 nº 5972, cláusula 7ª aparece “…se les dona (a los HH. Maristas) 5.000 metros cuadrados con la obligación de construir una capilla para 500 personas sentadas, con acceso público, para los habitantes actuales y futuros del Parque Conde de Orgaz y sus futuras ampliaciones”. Por ello se comprometió con dicha institución como Capellán para poder atender a la parroquia desde allí y, al mismo tiempo, llevar la dirección espiritual del Colegio.

Colegio del Encinar
Colegio del Encinar

Paralelamente hizo un contrato con el Ministerio de la Gobernación para utilizar la capilla del Colegio “El Encinar”. Finalmente alquiló un local en la calle Estrecho de Mesina, 9, compartido con un ebanista, para la atención burocrática. Así y, con mucha “mano izquierda”, la parroquia fue asentándose y creciendo pastoralmente.

Edificio compartido, segundo asentamiento de la Parroquia
Edificio compartido, segundo asentamiento de la Parroquia
Edificio compartido, segundo asentamiento de la Parroquia
Edificio compartido, segundo asentamiento de la Parroquia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DETERMINACIÓN DE CONSTRUIR UN TEMPLO PROPIO

Con el tiempo, los HH. Maristas, contraviniendo la voluntad de los donantes, convirtieron la capilla en un salón polivalente donde tenían lugar toda clase de actividades. Esto hacía incompatible la labor de la parroquia con el destino que se estaba dando al “Salón-Capilla” (así, comenzaron a denominar a la capilla). Por otra parte, no todos los feligreses pertenecían al Parque Conde de Orgaz. Todo ello motivó que el Párroco decidiese emprender la construcción de una parroquia propia e independiente.

UBICACIÓN DE LA PARROQUIA

Evidentemente se hacía necesario contar con un lugar adecuado para desarrollar las actividades propias de una parroquia con toda holgura. El gran problema era encontrar un terreno que atendiese a la realidad de una feligresía tan compleja: Parque Conde de Orgaz (urbanización cerrada y vigilada) y Barrio de Portugalete (gente pobre y marginada).

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Infraviviendas de la primera etapa

Afortunadamente, en ese momento, la calle que delimitaba los dos sectores, fue declarada pública (Avenida de los Madroños). Por otra parte, allí estaba el centro geográfico de la parroquia. De ahí que el Párroco señalase, como posible lugar de emplazamiento, el solar donde hoy está asentada la parroquia, en contra de las recomendaciones de la Gestora del Obispado que lo consideraba inviable y de la reticencia de algunos feligreses.

ADQUISICIÓN DEL TERRENO

El primer paso a dar era la adquisición de un terreno adecuado. El Párroco apuntó, como más conveniente, a una parcela calificada como socio-deportiva que cumplía satisfactoriamente sus planes y que, estaba a punto de pasar a ser propiedad de los vecinos. Se solicitaron 2.000 metros cuadrados de los 15.280 metros cuadrados que abarcaba la totalidad del terreno. Para ello se emprendió una campaña de recogida de firmas entre los vecinos en el año 1984. Ante la respuesta favorable de los vecinos, la Asamblea de Propietarios y Vecinos vendió a la Parroquia los 2000 m2 solicitados el 7 de febrero de 1991. Se pactó un precio simbólico, dado el fin de dicha adquisición. La Escritura Publica de compraventa se formalizó el 29 de Octubre de 1993. Anteriormente a ese contrato, se habían hecho gestiones ante el Ayuntamiento para tener la seguridad de contar con los permisos pertinentes para edificar. El 9 de Octubre de 1986, siendo Alcalde Tierno Galván, el informe fue rotundamente negativo. No obstante, el Párroco siguió “buceando” en las diversas normas y posibilidades, descubriendo una vía de solución favorable. Se volvió a hacer la solicitud y, en Enero de 1990, se recibió el informe positivo, siendo ya Alcalde Rodríguez Sahagún.

Parque colindante a la Parroquia
Parque colindante a la Parroquia

PROYECTO DE CONSTRUCCIÓN

Una vez conseguido el terreno, se dio la orden de salida. Se buscaron, entre la feligresía, Arquitectos y Aparejadores. Se ofrecieron desinteresadamente D. Miguel Oliver Pérez y D. Luis González Cruz, como arquitectos y D. Joaquín Andréu Velasco, como aparejador. El 7 de Abril de 1992 el Ayuntamiento concedió el permiso para construir y el 7 de Mayo de 1992 nos llegó la autorización del Obispado para emprender la construcción. La obra comenzó el año 1994. Pero, por diversos motivos, estuvo parada durante seis meses, con cambio de constructora incluido. D. Luis González Cruz, el Arquitecto que llevó a cabo el proyecto de ejecución, no pudo continuar por motivos de salud.

Maqueta de la Parroquia
Maqueta de la Parroquia

ALOJAMIENTO PROVISIONAL

En estos momentos la construcción estaba parada. Era el mes de Enero de 1995. El Párroco vivió los momentos más calamitosos de esta historia: la Constructora se negaba a entregar la obra y la gente empezaba a impacientarse. Por otra parte, desde hacía dos años, el Párroco se había visto obligado a rescindir el contrato del local de la calle Estrecho de Mesina y había establecido la sede parroquial en una caseta, junto a las obras, donde se atendía a los feligreses y se daban las catequesis. Por fin, después de muchas idas y venidas, se lleva a cabo un nuevo concurso y en Septiembre de 1995 se reanudan las obras. D. Miguel Oliver Pérez culminó la obra arquitectónica y su hijo, Miguel Oliver López de Carrizosa, realizó el bajorrelieve de la Asunción de María y los mediorrelieves del Via Crucis de la Iglesia.

Alojamiento provisional de la nueva Parroquia
Alojamiento provisional de la nueva Parroquia
Alojamiento provisional de la Parroquia
Alojamiento provisional de la Parroquia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUNCIONAMIENTO EN PRECARIO Y CONCLUSIÓN

En octubre de 1996, se abrió al culto la nueva Parroquia. De momento no había bancos, solamente unas cincuenta sillas prestadas, y disponíamos de un equipamiento muy elemental. No obstante, así se realizaron las primeras bodas, bautizos y comuniones. Por fin, ya con todo el equipamiento completo,se hizo la inauguración solemne: fueron tres días maravillosos en los que se implicó a toda la comunidad parroquial y se obsequió a las personas que habían colaborado más estrechamente con el Párroco, con un Diploma y Bendición Apostólica, declarándoles “piedras vivas” de la Iglesia. El triduo culminó el 7 de Diciembre de 1997 con la CONSAGRACION del Nuevo Templo por el Arzobispo D. Antonio María Rouco Varela.

Vista aérea actual de la Parroquia San Pablo de la Cruz
Vista aérea actual de la Parroquia San Pablo de la Cruz

Los recursos para realizar la obra de la Parroquia y todo su equipamiento, fueron conseguidos íntegramente por las aportaciones de los fieles y por las amistades y gestiones del Párroco.

Pero, ¡SI DIOS NO HUBIERA ANDADO POR MEDIO, TODO ESTO HUBIERA SIDO IMPOSIBLE! GRACIAS, SEÑOR.