La Parroquia

En este apartado de nuestra web podrá ver un recorrido histórico a través de una serie de fotografías de la Parroquia y de su Vía Crucis acompañadas de textos cuidadosamente escogidos, así como leer una breve semblanza sobre nuestro Patrono San Pablo de la Cruz. También podrá conocer los últimos avisos de la Parroquia, ver un mapa de acceso y contactar con el Despacho Parroquial. Además encontrará un formulario con el que colaborar apoyando a su Parroquia.

Él está aquí.
Está como el primer día.
Está entre nosotros como el día de su muerte.
Eternamente está entre nosotros como el primer día.
Eternamente todos los días.
Está aquí entre nosotros durante todos los días de su eternidad.

 

William Congdon, Crucifijo
William Congdon, Crucifijo

 

Su cuerpo, su mismo cuerpo; pende de la misma Cruz;
Sus ojos, sus mismos ojos, tiemblan con las mismas lágrimas;
Su sangre, su misma sangre, sangra por las mismas llagas;

El mismo sacrificio hace correr la misma sangre.
Una parroquia brillá con una luz eterna. Pero todas las parroquias brillan eternamente, porque en todas las parroquias está el cuerpo de Jesucristo.

El mismo sacrificio crucifica al mismo cuerpo, el mismo sacrificio hace correr la misma sangre.
El mismo sacrificio inmola la misma carne, el mismo sacrificio derrama la misma sangre.
El mismo sacrificio sacrifica la misma carne y la misma sangre.

Es la misma historia, exactamente la misma, eternamente la misma, la que tuvo lugar en aquel tiempo y en aquel país y la que sucede todos los días en todos los lugares por toda la eternidad.

(…)
Judíos vosotros no conocéis vuestra dicha; Israel, Israel, no conocéis vuestra dicha; pero tampoco vosotros cristianos, tampoco vosotros conocéis vustra felicidad; vuestra dicha actual; que es idéntica dicha.
Vuestra felicidad eterna.

Israel, Israel, no tenéis idea de vuestra grandeza; pero tampoco vosotros, cristianos, tampoco vosotros conocéis vuestra grandeza; vuestra grandeza actual; que es idéntica grandeza.
Vuestra grandeza eterna.

Ch. Péguy

 

¿Sabías que Parroquia quiere decir comunidad de vecinos? Eso exactamente.

Los vecinos se agrupan en comunidades para hacer proyectos comunes, para defender sus intereses y para facilitar la convivencia. Lo mismo la Parroquia. Las personas tenemos unos intereses más altos, más sublimes y más necesarios que los puramente materiales, y necesitamos una luz intensa para ver claro, apoyarnos para no desfallecer en el duro camino de la vida, sentirnos “pueblo de Dios” que camina seguro hacia la casa paterna.

Vista panorámica
Vista panorámica de la Parroquia

 

Eso es la Parroquia. Para lograr esos fines tenemos un domicilio común y un guía (sacer-dux) que nos reúne (nos convoca constantemente).
Nuestra casa común es ciertamente bonita. Está ideada para resumir y acrecentar los intereses espirituales de los vecinos. Por eso, un patio o una gran plaza sirven de reclamo o convocatoria y nos sitúa ante un triángulo enorme (el templo).

El ángulo principal -sobre el altar- representa a Dios Padre que, ante la limitación y pobreza del hombre, urde un plan riquísimo de salvación. Otro ángulo está representado por la puerta principal con el anagrama de Jesús. Cristo es la puerta ineludible de la salvación. El tercer ángulo está representado por la capilla penitencial. Es el espíritu Santo que inspira y dirige por el camino de la Salvación.

Ángulo Principal sobre el altar
Ángulo Principal sobre el altar

 

El templo, sobrio, íntimo y profundo, es la síntesis de la historia de salvación. Esta historia implica a Dios y al hombre. El recinto es la gran asamblea -el hombre que necesita ser salvado-. Todos penden del designio de Dios. Por eso están orientados por unas flechas hacia la gran claraboya -Dios-, que proyecta la luz de la salvación sobre el hombre.

 

 

Detalle del abujardado en los muros del Templo
Detalle del abujardado

 

Un gran muro de hormigón abujardado semeja el desierto de la vida (“La gran tribulación”), de donde surge el hombre que tiene que ser salvado “lavándose en la sangre del Cordero”…

Cristo asume todas las situaciones viciadas del hombre: injusticias, impotencia, pasividad, duda, materialismo. Y todo lo destruye. Muere. Purifica lo defectuoso del hombre. Por eso, al morir aparece crecido, agrandado, triunfante. Es el triunfo del hombre de la mano de Cristo.

 

María, la primera salvada en la Estación XIV
María, la primera salvada en la Estación XIV

 

El anticipo de ese hombre triunfante es la Virgen: la primera salvada. La Asunción de María invita a todos a seguir su estela.

Bajorrelieve de la virgen Maria
Bajorrelieve de la virgen Maria

Pero esa historia hay que repetirla en cada hombre. De ahí que unas grandes flechas -unas vigas enormes, otra vez. Nos dirigen hacia una cruz gigantesca que deja entrever la realidad de la vida: la calle, el escenario donde el hombre plasma su existencia.

Altar de la Parroquia
Altar de la Parroquia

Para ello Jesús nos ofrece su apoyo total y nos invita a participar de la Eucaristía, representada en la gran mesa o el altar con el cuadro de la Cena del Señor. Y nos brinda el amparo de su madre la Virgen.